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Nature > Barranco del infierno
El sendero se utilizaba antiguamente por cabreros y canaleros, discurriendo en una suave pendiente donde podremos localizar varios miradores, un antiguo canal y colmenas tradicionales, finalizando con la cascada.

Declarado por la Ley 12/1987, de 19 de junio, de Declaración de Espacios Naturales de Canarias, como parque natural del Macizo de Adeje y Barranco del Infierno, y reclasificado a su actual categoría por la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias.

Junto a otros barrancos y roques cercanos, forma parte de un espacio natural protegido denominado “Reserva Natural Especial de Barranco del Infierno“.

La importancia de este espacio reside en el hábitat acuícola y rupícola que alberga, su fauna y flora asociada, con muchas especies endémicas y la estructura geomorfológica de todo el conjunto.

A 350 metros sobre el nivel del mar se inicia el sendero por un balcón natural con magníficas panorámicas del paisaje. Siempre con el pueblo de Adeje al fondo, el caminante se va encontrando con una variedad de especies, tanto vegetales como animales, algunas endémicas de la isla de Tenerife, incluso especies únicas en el mundo que han encontrado en el Barranco del Infierno su último refugio.

Datos

Salida y llegada: Final de la Calle de Los Molinos
(Ver Mapa)
Acceso: Limitado 300 personas/ día
Distancia: 6,5 Km (ida y vuelta)
Duración: 3,5 horas (ida y vuelta)
Desnivel​: máximo 200 m
Dificultad: Media-Alta
Horario de acceso: 08:30 a 13:00 horas
Teléfono de Contacto: 922 780 078

INFORMACIÓN Y RESERVAS

Normas de uso

  • Prohibida la entrada a menores de 5 años.
  • Menores de 16 años deberán ir acompañados por un adulto.
  • Obligatorio el uso de calzado adaptado a terrenos pedregosos.
  • Obligatorio llevar puesto el casco en todo momento (se entrega en el punto de encuentro).
  • No está permitida la entrada con animales al tratarse de una Reserva Natural Especial Protegida.
El acceso al Barranco está limitado a 300 personas por día, con el fin de preservar y no alterar la fauna y flora del lugar. Por tal motivo, es necesario realizar una reserva previa.